sábado, 12 de febrero de 2011

La velocidad de la luz (3)

En primer lugar vamos a calcular los estadísticos más comunes con la ayuda del paquete fBasics y su función basicStats:
library(fBasics)
basicStats(tiempo)
##                  tiempo
## nobs          66.000000
## NAs            0.000000
## Minimum      -44.000000
## Maximum       40.000000
## 1. Quartile   24.000000
## 3. Quartile   30.750000
## Mean          26.212121
## Median        27.000000
## Sum         1730.000000
## SE Mean        1.322658
## LCL Mean      23.570591
## UCL Mean      28.853652
## Variance     115.462005
## Stdev         10.745325
## Skewness      -4.391574
## Kurtosis      25.518829

A primera vista podemos ver que hay mucha diferencia entre la media y la mediana, el recorrido es muy ancho y la asimetría elevada.

Podemos calcular los límites para que un valor sea considerado como atípico (outlier) con las bisagras (según Tukey).

LowerHinge - 1.5*(UH-LH), UpperHinge + 1.5*(UH-LH)
lh <- fivenum(tiempo)[2]
uh <- fivenum(tiempo)[4]
iqr <- uh - lh
c(lh,uh) + c(-1,1)*1.5*iqr
## [1] 13.5 41.5

o con los cuartiles:

Q1 - 1.5*IQR, Q3 + 1.5*IQR
q1 <- as.numeric(quantile(tiempo,0.25))
q3 <- as.numeric(quantile(tiempo,0.75))
c(q1,q3) + c(-1,1)*1.5*IQR(tiempo)
## [1] 13.875 40.875

En cualquier caso resulta evidente que los valores –44 y –2 son atípicos. El tratamiento de los outliers es otro de los asuntos que requieren un poco de sentido común. Algunas veces los valores atípicos tienen un especial interés como evidencia de un suceso extraordinario. Un valor atípico en la distribución del brillo observado por un satélite de vigilancia puede representar el lanzamiento de un misil. Un valor atípico en la distribución de las alturas puede mostrar a un jugador de baloncesto. En estos casos la distribución general muestra la rutina o la normalidad, mientras que los sucesos extraordinarios caen fuera. Pero Newcomb esperaba una distribución bien formada, con un claro centro y, en cambio, dos valores atípicos molestaban.

Cuando los valores atípicos son sorprendentes o inesperados, en primer lugar, hemos de buscar la causa o explicación, tal como un error del equipo de medida o un error de escritura del dato. Casi todos los grandes conjuntos de datos contienen errores, con frecuencia por erratas al entrar los datos en el archivo informático. Los valores atípicos sirven para detectar estos errores y corregirlos al repasar los datos originales. Si el equipo de medida falla o alguna otra condición anormal ha provocado el valor atípico, entonces debemos borrar el dato sin ningún problema. También el valor atípico puede evidenciar una extraordinaria incidencia o una inesperada variabilidad de los datos.

Newcomb, finalmente, despreció el más pequeño de los valores (–44) y retuvo los otros. El basó su estimación de la velocidad de la luz en el término medio (la media) de sus observaciones. La media de las 66 observaciones es 26.21; la media de las 65 retenidas es 27.29. El fuerte efecto de un único valor –44 sobre la media es un motivo para descartarlo, cuando nuestro interés es el centro de la distribución como un todo.

Para estos datos, la media recortada al 5% es 27.4.

mean(tiempo)
## [1] 26.21212
mean(tiempo[-6])
## [1] 27.29231
mean(tiempo, trim=0.05)
## [1] 27.4

La mediana es directamente 27 o puede subir a 27.5 si suprimimos los dos valores negativos.

median(tiempo[-c(6,10)])
## [1] 27.5

Todavía podemos contemplar los datos de Newcomb con otro gráfico. Cuando los datos representan observaciones similares tomadas a lo largo del tiempo, es bastante sensato dibujarlas con el tiempo o el orden temporal en que las observaciones fueron hechas.

La figura dibuja los lapsos de tiempo de Newcomb con su orden de recogida. El gráfico contiene una cierta sugerencia en el sentido de que la variabilidad (la anchura vertical del gráfico) disminuye con el tiempo. En particular, las dos observaciones atípicas fueron hechas muy pronto. Puede que él ganara experiencia y se hizo más hábil en la utilización de su aparato. Los efectos del aprendizaje, como en este caso, son bastante comunes. Si dejamos a Newcomb 20 observaciones para aprender, la media de los 46 restantes es 28.15.

mean(tiempo[-(1:20)])
## [1] 28.15217

Las medidas más modernas sugieren que el "verdadero valor" del lapso de tiempo medido por el experimento de Newcomb es 33.02. Eliminar los valores atípicos o permitir un período de aprendizaje no mueven el término medio más cerca del valor cierto. En todo caso, los ajustes basados sólo en criterios subjetivos son sospechosos. Si es posible, siempre es necesario hallar la razón de un valor atípico.

viernes, 19 de noviembre de 2010

La velocidad de la luz (2)

Figura 1. Diferentes histogramas con los 66 datos de Newcomb.

La primera observación evidente sobre los datos de Newcomb es que éstos varían. ¿Porqué? Se supone que, sobre todo, cada observación se hizo con el mismo patrón, medida por un observador cualificado y con el mismo aparato cada vez. Newcomb sabía, y nosotros también, que las medidas más precisas casi siempre varían. El entorno de cada medida es ligeramente diferente. El aparato cambia un poco con la temperatura, la densidad de la atmósfera también cambia de un día a otro, y así con otros detalles. Newcomb hizo lo que pudo para eliminar las fuentes de variación que podía anticipar y su experimento 0btuvo unas observaciones con menos variación que las de los científicos anteriores. Pero incluso el mejor experimento produce resultados variables. Por ello Newcomb tomó muchas medidas y no sólo una. La media de los 66 valores es menos variable que el resultado de una única medida, la media no depende tanto de la temperatura y la densidad atmosférica como una sola observación. Si nos ponemos ahora en el lugar de Newcomb, estaremos tentados por calcular la media de los datos, convertir esta velocidad en una nueva y mejor estimación de la velocidad de la luz y salir corriendo para incrementar nuestra reputación al publicar el resultado. La tentación de hacer un cálculo rutinario y anunciar la respuesta se presenta siempre que los datos han sido recogidos para contestar una cuestión específica. Las computadoras son muy buenas para los cálculos rutinarios, de manera que sucumbir a la tentación es un camino fácil. El primer paso hacia la sofisticación estadística es resistir la tentación de calcular sin pensar. Como la variabilidad está presente en cualquier conjunto de datos, debemos primero examinar la naturaleza de la variación y, en algunos casos, quedaremos sorprendidos por lo que veremos.

La distribución

El patrón de variación de una variable es su distribución. La distribución presenta los valores numéricos que toma una variable y la frecuencia con la que cada valor ocurre.

La mejor manera de observar una distribución es representarla gráficamente. Conocemos varias técnicas gráficas para representar los datos de Newcomb. En particular el histograma.

Para hacer un histograma, se procede en tres pasos:

  1. Se divide el rango de los datos en clases, casi siempre de la misma longitud.
  2. Se cuenta el número de observaciones que caen en cada clase, es decir, las frecuencias absolutas y se construye la tabla de frecuencias.
  3. Se dibuja el histograma.

Como el propósito de un histograma es mostrar la forma de una distribución, debemos estar muy atentos a los aspectos más visuales del gráfico. Nuestros ojos responden al área de las barras, de forma que ésta ha de ser proporcional a la frecuencia de la clase.

Ahora bien, antes de dibujar un histograma hay que decidir el número de clases, y eso es cuestión de opiniones.

La figura 1 se ha creado con el siguiente código:

tiempo <- Newcomb$Time*10^9 - 24800

png("histogramas.png")
oldpar <- par(mfrow=c(2,2))

hist.a <- hist(tiempo, breaks=-60+5*1:25, main=NULL, xlab="Tiempo (a)", ylab="Frecuencia", ylim=c(0,30), col="grey")
text(hist.a$mids, hist.a$counts, labels=ifelse(hist.a$counts==0,"",hist.a$counts), pos=3)

hist.b <- hist(tiempo, breaks=-52.5+5*1:25, main=NULL, xlab="Tiempo (b)", ylab="Frecuencia", ylim=c(0,30), col="grey")
text(hist.b$mids, hist.b$counts, labels=ifelse(hist.b$counts==0,"",hist.b$counts), pos=3)

hist.c <- hist(tiempo, breaks=c(-44,-33.5,-23,-12.5,-2,8.5,19,29.5,40,50.5), 
                          main=NULL, xlab="Tiempo (c)", ylab="Frecuencia", ylim=c(0,45), col="grey")
text(hist.c$mids, hist.c$counts, labels=ifelse(hist.c$counts==0,"",hist.c$counts), pos=3)

hist.d <- hist(tiempo, breaks=-60+10*1:12, main=NULL, xlab="Tiempo (d)", ylab="Frecuencia", ylim=c(0,45), col="grey")
text(hist.d$mids, hist.d$counts, labels=ifelse(hist.d$counts==0,"",hist.d$counts), pos=3)

par(oldpar)
dev.off()
Los histogramas de la figura 1 son diferentes en función de les clases que formemos.
  1. En el caso (a) el histograma está formado con los intervalos ]-60,-55], ]-55,-50],... de anchura 5 y marca de clase en los puntos –57.5, -52.5,..., -2.5, 2.5,..., 52.5, 57.5.
  2. En (b) el histograma está formado con los intervalos ]-52.5,-47.5], ]-47.5,-42.5],..., también con una longitud de 5 y con las marcas de clase en los valores -50, -45,..., -5, 0, 5,...,60.
  3. Si nosotros no decidimos los límites de los intervalos, la macro de Excel “Análisis de datos:Histograma” proporciona el gráfico (c). La anchura de los intervalos es 10.5 y el límite inferior del primer intervalo es el valor mínimo –44. El programa de Estadística SPSS construye un histograma con las marcas de clase -40, -30,..., -10, 0, 10,..., 40 y, por tanto, intervalos de longitud 10.
  4. Cuando consideramos intervalos de anchura 10 y centrados con marcas de clase -55, -45,..., -5, 5,..., 55, tenemos el histograma (d).

Los histogramas anteriores tienen la característica común de que todos los intervalos son de la misma longitud. Con estos datos podríamos considerar un primer intervalo, como por ejemplo ]-45,-15] que tiene una frecuencia absoluta de 2, y dibujar una barra con la altura de manera que el área sea proporcional a 2.

hist.e <- hist(tiempo, breaks=c(-45,15,20,25,30,35,40), 
                       main=NULL, xlab="Tiempo (e)", 
                       ylab="Frecuencia", ylim=c(0,0.09), col="grey")
text(hist.e$mids, hist.e$intensities,
                  labels=ifelse(hist.e$counts==0,"",hist.e$counts), pos=3)
lines(density(tiempo)) 

Otro tipo de gráfico que podemos utilizar con estos datos es el gráfico de tallo y hojas (stem and leaf):

stem(tiempo)

El resultado es, más o menos, así:

## 
##   The decimal point is 1 digit(s) to the right of the |
## 
##   -4 | 4
##   -3 | 
##   -2 | 
##   -1 | 
##   -0 | 2
##    0 | 
##    1 | 669
##    2 | 01122333444445555566666777777888888899999
##    3 | 0001122222334666679
##    4 | 0

La construcción de este gráfico no es tan arbitraria como el histograma y permite la reproducción de los datos originales.

Cualquier científico de laboratorio sabe que incluso las medidas más precisas varían, pero espera una distribución simétrica y con un único pico. Entonces el mejor estimador del verdadero valor de la cantidad medida es el centro de la distribución. Los histogramas y el gráfico de tallo y hojas muestran que Newcomb no fue afortunado, ya que los datos contienen valores atípicos (outliers). ¿Qué hay que hacer con ellos?

(continuará...)

martes, 16 de noviembre de 2010

La velocidad de la luz (1)

Simon Newcomb
Simon Newcomb


Los viajes de la luz son rápidos, pero no instantáneos. La luz tarda alrededor de un segundo en llegar desde la luna y sobre 10 billones de años desde el objeto más distante que se ha observado en nuestro expansivo universo. Como la radio y el radar también viajan a la velocidad de la luz, un valor ajustado de esta velocidad es muy importante para la comunicación con los astronautas y los satélites en órbita. Un valor ajustado de la velocidad de la luz también es muy importante para los diseñadores de computadoras, ya que las señales eléctricas viajan a esta velocidad.

La primera medida razonablemente ajustada de la velocidad de la luz se hizo hace más de 100 años gracias a los experimentos de A. A. Michelson y Simon Newcomb. La siguiente tabla contiene las 66 medidas hechas por Newcomb entre julio y septiembre de 1882.

28 22 36 26 28 28
26 24 32 30 27 24
33 21 36 32 31 25
24 25 28 36 27 32
34 30 25 26 26 25
-44 23 21 30 33 29
27 29 28 22 26 27
16 31 29 36 32 28
40 19 37 23 32 29
-2 24 25 27 24 16
29 20 28 27 39 23
Tabla. Medidas de Newcomb del lapso de la luz


Un conjunto de datos como estos no tiene sentido sin la información sobre su contexto. Debemos contestar algunas preguntas iniciales sobre cualquier conjunto de datos. Primero, "¿Qué variable se está midiendo?" Newcomb midió cuanto tiempo tardaba la luz en ir y volver desde su laboratorio en el río Potomac hasta un espejo en la base del monumento a Washington, una distancia de aproximadamente 7400 metros. Tal como nosotros calculamos la velocidad de un coche como el tiempo necesario para recorrer un kilómetro, Newcomb calculó la velocidad de la luz a partir del tiempo de ese viaje.

Contestar la pregunta ¿Qué variable se está midiendo? requiere una descripción del instrumento utilizado para hacer la medida. Entonces podremos juzgar si la variable medida es apropiada para nuestro propósito. Este juicio frecuentemente pide un conocimiento de experto en el campo particular de estudio. Por ejemplo, Newcomb inventó un nuevo y complicado aparato para medir el lapso de la luz. Nosotros como estadísticos aceptamos el juicio de los físicos en el sentido de que este instrumento es apropiado para la tarea encomendada y más preciso que los instrumentos anteriores.

El estudio de Newcomb de la velocidad de la luz mide una variable claramente definida y fácilmente comprensible. Preguntas sobre las medidas son mucho más difíciles de contestar en los campos de las Ciencias Sociales y Económicas que en las Físicas. Nosotros nos podemos poner de acuerdo fácilmente en el tipo de medida apropiado para calcular la altura de una persona, pero ¿como medimos la inteligencia?

Los usuarios de datos deberían ser conscientes de que considerar los números con su valor nominal, sin pensar en la variable medida y el proceso utilizado para medirla, puede producir serias malinterpretaciones.

Las dos preguntas que faltan sobre cualquier conjunto de datos deberían contestarse con mayor senzillez: ¿Cuales son las unidades de medida? y ¿Como están registrados los datos?

El paquete MASS contiene la base de datos newcomb con los datos de la tabla anterior, pero desordenados. Es mejor obtener los datos originales en la siguiente dirección:

http://people.reed.edu/~jones/141/Newcomb.html


La primera medida de Newcomb del lapso de la luz fué 0,000024828 segundos. De manera que su unidad de medida fueron los segundos. Pero los valores de la tabla inicial no se parecen a 0,000024828. Estos números son incómodos de escribir y difíciles de tratar aritméticamente. En consecuencia nosotros hemos movido la coma decimal nueve posiciones a la derecha, esto es 24828, y hemos registrado únicamente la desviación respecto a 24800. Así pues, 28 es el resumen de 0,000024828 y -2 significa 0,000024798. Este procedimiento se conoce como codificación de los datos. Se debe codificar cuando los datos originales contienen muchas cifras de las cuales sólo algunas varían de observación en observación. Los datos codificados son más fáciles de leer. Además, si utilizamos una calculadora o una computadora, reducir el número de cifras mejora los cálculos aritméticos y su precisión.

Ahora que hemos entendido lo que significan los datos de la tabla y su procedencia, podemos empezar a mirarlos más de cerca y estudiarlos más a fondo. En cualquier caso, y aunque parezca que los datos ya se entienden, conviene siempre contestar las tres preguntas preliminares.

(continuará...)

Bibliografía

D.S. Moore & G.P. McCabe, Introduction to the Practice of Statistics, W.H. Freeman & Company.